| Visita papal / millonario despliegue en Valencia: el Papa estar? como en el cielo. |
| miércoles, 14 junio 2006 | |
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EL MUNDO. 2.500 metros de altar, temperatura controlada en el escenario de 18 grados, cruz-faro de 35 metros, mill?n y medio de visitantes, 5.000 polic?as... Valencia, que no est? reparando en gastos, quiere convertir la visita papal en un gran escaparate para «vender» fuera la ciudad JOS? MANUEL VIDAL.
No pasar? ni gota de calor el Papa en Valencia. Y eso que su visita ser? los d?as 8 y 9 de julio. Pero para cuidar a Benedicto XVI, los organizadores tienen previsto montar un microclima especial que mantendr? la temperatura a 18 grados cent?grados en los 2.500 metros cuadrados del altar donde oficiar? las principales ceremonias y que costar? m?s de 600.000 euros. Por ser quien es, el vicario de Cristo, y porque su visita, un evento mundial en la era de la globalizaci?n, ser? una ocasi?n perfecta para proyectar la ciudad del Turia a todo el planeta. El evento est? siendo organizado oficialmente por las tres administraciones (Generalitat, Diputaci?n y Ayuntamiento) y el arzobispado. La Iglesia lo mima y los pol?ticos le conceden tanta importancia como a la Copa América de vela del 2007 y lo preparan con esmero. Sin dejar nada al azar. La estructura que servir? de altar se construir? encima del puente de Monteolivete (junto al Palau de les Arts) y consta de una plataforma de 2.500 metros cuadrados. Tendr? un lugar reservado para la Familia Real, otro para el presidente del Gobierno y dem?s autoridades pol?ticas y otro para cardenales y obispos. Unos 3.000 co-celebrantes en total. El altar donde oficiar? el Papa estar? elevado a casi tres metros y, al lado, dispondr? de una cruz luminosa de 35 metros de altura que servir? de «faro de los peregrinos». Desde el altar, cada vez que las c?maras enfoquen al Papa tendr?n como tel?n de fondo casi dos millones de personas y el incomparable marco de la ciudad moderna que ha crecido en el viejo cauce del T?ria. O lo que es lo mismo, una excelente tarjeta de presentaci?n de Valencia al mundo. Adem?s de encuentro religioso, el V Encuentro Mundial de Familias «va a ser una proyecci?n de Valencia en el mundo entero. Cuando se enfoque al Papa se ver?n de fondo todos los nuevos edificios de Calatrava», dice monseñor Esteban Escudero, obispo auxiliar de Valencia y alma mater de la organizaci?n por parte eclesi?stica. «Va a ser un gran acontecimiento social y eclesial». Canal 9 ser? la encargada de proveer las im?genes a todo el mundo. Se calcula que m?s de 250 millones de personas ver?n en directo la misa del Papa. Ya est?n acreditados m?s de 8.000 periodistas y el Museo Pr?ncipe Felipe acoger? 200 cabinas de radio y plat?s de televisi?n, desde los que se divisar? la ceremonia. M?s de 5.000 polic?as vigilar?n por la seguridad del Papa. Protecci?n Civil, médicos, enfermeras, técnicos en comunicaciones y voluntarios son algunos de los miembros que participar?n en «el dispositivo sanitario m?s importante realizado hasta ahora en España», como dice el conseller de Sanidad, Vicente Rambla. Con 1.000 personas, 200 veh?culos y un hospital de campaña, adem?s de los cinco centros hospitalarios de la ciudad. Aunque uno, el Hospital Casa de la Salud estar? reservado para, si hiciese falta, atender al Pont?fice y a su séquito. Todo este despliegue podr?a costar entre 20 y 30 millones de euros (5.000 millones de las antiguas pesetas). La Iglesia pone mill?n y medio de fieles, 60 cardenales, 400 obispos y 4.000 curas, para acompañar al Papa Ratzinger en uno de sus escasos viajes al extranjero. Desde que accedi? al Papado, Benedicto XVI s?lo ha efectuado una visita al extranjero. Fue a su pa?s natal, Alemania, entre el 18 y el 21 de agosto del año pasado, para asistir en Colonia a la clausura de la XX Jornada Mundial de la Juventud. Entre el 25 y el 28 de mayo visitar? Polonia. Nada m?s hasta que en julio llegue a Valencia. Se sugiere a cada peregrino que haga un donativo personal de 35 euros por adulto y 15 por joven. El medio mill?n de j?venes esperados dejar?an, pues, 7,5 millones de euros y el mill?n aproximado de adultos, otros 35 millones de euros. En total, 42,5 millones. A cambio, cada participante recibir? la mochila del peregrino, con el material para seguir los actos, una camiseta, un gorro y un abanico. También se aceptar?n donativos que, seg?n los organizadores, «dan derecho a una deducci?n en la cuota del IRPF». Casi todo lo dem?s, lo ponen el Gobierno auton?mico y los empresarios valencianos. Por ejemplo, todos los adornos florales los regala la Asociaci?n de Floristas españoles. Y todas las moquetas una empresa de Alicante. «Otras muchas empresas quieren colaborar con bienes o especies», explica monseñor Escudero. Y Roma deja hacer, consciente de que esta visita servir? para comprobar la popularidad de un Papa al que su antecesor dej? muy alto el list?n de los afectos. En Colonia, Benedicto XVI jugaba en casa, y en su visita a Polonia lo har? en el campo de Juan Pablo II. ¿Ser? la ciudad del T?ria la que convierta a Ratzinger en un Papa medi?tico? El arzobispado valenciano, que tiene desde hace décadas una excelente sinton?a con el PP, el partido que gobierna en la Generalitat y en el Ayuntamiento, trabaja con pol?ticos y empresarios para que el viaje sea un éxito en todos los sentidos. El arzobispo, Agust?n Garc?a Gasc?, es un madrileño recriado en Valencia. Ex secretario de la Conferencia Episcopal, mantiene una profunda amistad con Eduardo Zaplana y una estrecha relaci?n con todos los pol?ticos populares. A?n as?, no todos los cat?licos est?n de acuerdo. «Es un despilfarro que escandaliza». Con frases como ésta, un amplio colectivo de sacerdotes y laicos valencianos denuncia «la opulencia, la ostentaci?n y la manipulaci?n pol?tica» de la visita papal. Y señalan directamente al arzobispo valenciano, Agust?n Garc?a Gasco, al que acusan de estar instrumentalizando una visita que, en principio, deb?a ser de «car?cter estrictamente pastoral». «El arzobispado de Valencia est? potenciando una visita que alejar? al Papa del pueblo, utilizando unas instalaciones gigantescas y car?simas», aseguran estas voces cr?ticas. Y ponen ejemplos concretos. Adem?s, del «microclima del altar para liberar al Papa y a los obispos co-celebrantes de los calores de julio», denuncian la construcci?n de un apartamento de 180 metros cuadrados para Benedicto XVI en el palacio episcopal, as? como «la edificaci?n de 3.000 apartamentos para los obispos invitados en el viejo seminario de Moncada». Pero todo sea por la mayor gloria de Dios... y de Valencia. |